Valora este artículo
(2 votos)

Fertilizantes ecológicos, una buena opción

La gran variedad de fertilizantes ecológicos desarrollados en los últimos tiempos se presenta como una alternativa más que viable para mantener sanos nuestros campos y jardines, y huir de los productos químicos que tan perjudiciales están resultando para la salud y el medio ambiente.

Muchos creen que hablar de fertilizantes orgánicos es como un regreso al futuro, por el hecho que desde siempre el hombre ha necesitado enriquecer sus suelos de cultivo nutriéndolos y haciéndolos más fértiles. Durante las últimas décadas se ha impuesto el uso de fertilizantes químicos, principalmente obtenidos de residuos minerales. Los más comunes son los abonos nitrogenados o ricos en nitrato que normalmente contienen fósforo, potasio, cal y una materia nitrogenada que las plantas extraen de la tierra para su nutrición. Este tipo de abonos son muy efectivos en huertos y jardines y por ello son los más usados en la agricultura convencional.

 

abonos_tractor1

abonos_sueloacidificado

El abuso de abonos químicos, especialmente los nitrogenados, es nocivo para la salud. Además, los suelos pierden progresivamente su fertilidad

 

Sin embargo, los fertilizantes nitrogenados crean desequilibrios en el suelo y pueden provocar daños en la atmósfera, llegando a traspasar incluso las capas freáticas del suelo, contaminando el agua. Además, son aplicados en exceso para conseguir cosechas más abundantes no pueden ser absorbidos totalmente por la planta y se quedan en el suelo haciéndolo más ácido. La acidificación junto con la aplicación de pesticidas, también generalmente de origen químico, aniquilan la vida subterránea y empobrecen nuestros suelos. Y por supuesto, todo esto influye en nuestras plantas.

 

Por ello, y también guiados por el espíritu de la sostenibilidad y la agricultora ecológica, cada vez son más los agricultores que se decantan por el uso de abonos ecológicos para enriquecer sus tierras. Éstos se producen transformando materia orgánica y convirtiéndola en asimilable para el suelo sin dejar residuos contaminantes. De esta forma, se siguen todos los principios de la agricultura ecológica: utilizar sistemas de producción respetuosos con el medio ambiente y la salud, evitando la utilización de sustancias químicas nocivas.

 

Ventajas de los abonos ecológicos

Las ventajas comienzan en que es una forma de contribuir al desarrollo del medio ambiente de manera sostenible. Técnicamente, este tipo de fertilizantes orgánicos mejoran las condiciones de la tierra, la protegen de la erosión y permiten que se establezca una microflora y microfauna beneficiosa que evita el exceso de acumulación de minerales. Además, se evita la contaminación química del suelo y se mejora la absorción del agua que permite mantener el nivel de humedad ideal en cada terreno.

 

abonos_herramientas

Por otra parte, los fertilizantes orgánicos recomponen los niveles de materia orgánica del suelo, lo que incrementa su capacidad para retener los nutrientes minerales que se aplican en este tipo de producciones agrícolas. Se trata asimismo de productos 100% naturales, ya que su fabricación se sustenta en el estiércol. En principio, se realiza una selección para eliminar los posibles agentes infecciosos que puedan estar presentes, y posteriormente se retiran los restos de piedras o elementos contundentes que puedan hallarse. 

 

Por supuesto que estos fertilizantes también tienen algunos inconvenientes. Una de sus limitaciones es que su rendimiento es menor que el de los productos industriales, así que suele ser difícil renunciar a ellos especialmente cuando se persigue el beneficio económico. Además, también puede producirse problemas de plagas y de fertilidad hasta que la producción con métodos ecológicos se estabilice, en estos casos es recomendable un uso prudente de sustancias sintéticas. Otro problema es el olor. Hay que tener en cuenta que los fertilizantes ecológicos se elaboran con materia orgánica y que ésta al descomponerse puede producir olores muy fuertes.

 

Bonora, el éxito de la sostenibilidad

Los avances en el campo de la investigación y desarrollo de abonos ecológicos están intentando muchos aspectos que dificultan su uso y cada vez encontramos más casos de éxito que cumplen con rigor el respeto al medio ambiente. El caso más reciente que tenemos de éxito es Bonora, el primer abono totalmente natural y ecológico que además es inodoro, y ha sido creado la Granja vacuna San Ramón.

 

En este caso hablamos de sostenibilidad doble: por una parte los excrementos de las vacas se aprovechan para generar energía eléctrica y, por otra parte, el residuo resultante de la generación de energía se convierte en un abono para el suelo. La gran ventaja de este producto, además de no producir olores, es que se puede utilizar en todo tipo de cultivos de horticultura, frutales y plantas tanto de exterior como interior, lo que lo diferencia de la mayoría de los fertilizantes.

 

bonora

El director de granja asegura que de esta forma se cierra totalmente el ciclo de producción sostenible. La producción ganadera que se inicia con las vacas, que producen carne, leche y excrementos, continúa con la energía que se suministra gracias a los propios excrementos. Después, con estos mismos excrementos se fabrica el abono que termina en los campos donde se produce el alimento que nutre a los animales, que están fertilizados con Bonora.

 

¿De dónde podemos obtener abonos ecológicos?

El origen de los abonos ecológicos es variado, pudiéndose adaptar a las necesidades concretas del cultivo. Si hacemos un pequeño repaso de los fertilizantes ecológicos que podemos emplear en nuestros huertos y jardines, veremos que hay de muchos tipos y que son totalmente naturales y fáciles de conseguir. Por un lado hay algunas plantas que pueden actuar en beneficio del suelo. Por ejemplo si plantamos leguminosas, enriquecerán el suelo ofreciéndole el nitrógeno que absorben del aire y de las bacterias que se lo aportan. Esta riqueza en nitrógeno puede ser aún mayor si las leguminosas se entierran antes de la producción de flores. Algunos ejemplos de este tipo de abonos son los altramuces, guisantes, habas, soja, trébol o alfalfa. Además hay algunos cereales, como la avena, que se plantan junto con las leguminosas, ya que los cereales los protegen del frío del invierno y las leguminosas mantienen la humedad del suelo. Por último, las crucíferas se utilizan normalmente para fertilizar un terreno rápidamente antes de plantar otro cultivo. Algunos ejemplos son el berro, mostaza o la colza.

 

abonos_organicos

El humus de lombriz es un producto de una calidad excelente para ser utilizado como abono natural y ecológico ya que no produce contaminación química de los suelos donde se utiliza

 

Por otra parte estan los compuestos orgánicos y su papel de fertilizantes ecológicos. Tal vez el más conocido sea el compost, un abono natural producido a partir de restos de materia orgánica, y que todo el mundo puede preparar a pequeña escala en su casa. También exite el estiércol animal, como el guano estiércol de murciélago, y los purines, deyecciones sólidas y líquidas junto con el agua de limpieza.

 

Por último, un tercer grupo serían los biofertilizantes o fertilizantes biológicos, que estan compuestos por organismos vivos que permiten a las plantas asimilar el nitrógeno atmosférico, y que contribuyen a disminuir el uso de fertilizantes nitrogenados. Los principales organismos que se utilizan en este tipo de abono son bacterias, algas y micorrizas.

Espores

Redacción de Espores, la veu del Botànic

Revista de divulgación científica del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia