Las ramas de los árboles acogen desde siempre los nidos de las aves, que las escogen con mucho cuidado para edificar allí su casa. Ya lo decía Benedetti, Después de todo el secreto es mirar hacia arriba. Y ver cómo las nubes se disputan las copas. Y ver cómo los nidos se disputan los pájaros. Así, los nidos han sido desde siempre poéticos y no nos debe extrañar que algunos artistas se acerquen a estas construcciones para expresarse.
El Jardín Botánico de la Universidad de Valencia acogió esta primavera

Pero podemos encontrar muchos otros ejemplos de creación en este sentido. Los diseñadores Martín Azúa y Gerard Moliné crearon auténticas casas nido con metal y cuerdas trenzadas, cubiertas de ramas y hojas. Su trabajo estaba también pensado y diseñado para acabar colgado de los árboles, siempre con materiales que no los dañaran. Para ellos, el resultado podía servir como un punto de observación o un hábitat esencial en el que pasar una noche. Su casa nido se puede visitar en el Museo de Arte Contemporáneo La Panera, de Lleida.

Otro proyecto llamativo sería “Por las ramas”, del valenciano Nacho Carbonell, quien se decanta por unos nidos un poco diferentes, las crisálidas, esas cajas semitransparentes en las cuales están las mariposas mientras se transforman en aquello que tanto nos fascina. En este caso el material para recrear las crisálidas es un plástico biodegradable hecho con fibra de maíz, para disfrutar de un espacio donde sentarse a pensar que desaparecerá en unos pocos meses. La intención se resume en crear un lugar en la naturaleza donde sentirnos protegidos, pero también con la voluntad de incitar a la reflexión sobre la contradicción entre lo público y lo privado, lo natural y lo artificial.

Por último, es fascinante seguir el proceso de creación del “árbol-camping” de


Pero aunque es cierto que estos cuatro proyectos tienen en común los nidos, su nexo de unión sería en realidad la sensibilidad por
Más información:
http://www.martinazua.com/cas/designandnature/casa-nido/
http://nachocarbonell.com/work/2006/05/28/por-las-ramas/

